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Τρίτη 2 Δεκεμβρίου 2014

El Evangelio de San Juan Capítulo 1

ΚΑΤΑ ΙΩΑΝΝΗΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ
El Evangelio de San Juan
Capítulo 1
(En letra normal traducción más literal del texto original en griego clásico y en letra cursiva en griego moderno ampliando un poco el sentido de cada frase, por memorable Panagiotis Trémpelas, teólogo y catedrático, cualquier error por favor nos avise).
1 Ἐν ἀρχῇ ἦν Λόγος... (en arjí in o logos)
1 En el principio el Logos era, es y será eterna e infinitamente; y el Logos existía con Dios y está en Dios; y el Dios era y es el Logos.
1. En el principio, en el espíritu infinito e increado de la creación espiritual y material existía siempre el Logos, como Hijo de Dios que nace siempre de-el Padre, como infinito y vivo Logos de Nus infinito, perfecto y sabio. El Logos como segunda hipóstasis o persona de la Santa Trinidad existía y está siempre inseparable de Dios, y el Logos es Dios, increado, perfecto e infinito, tal y como el Padre y el Espíritu Santo.
2 Él existía y está desde el principio de la creación siempre unido a Dios.
3 Todo fue hecho por él y sin él no se hizo nada de todo lo creado.
4 En Él existía y está la vida y la vida era y es la luz de los hombres.
4. En Él existía y está la vida (increada), y como fuente (increada) de la vida creó y mantiene toda vida (creada). Para los hombres lógicos es también la luz ética y espiritual que ilumina el nus de ellos, es decir, el espíritu de los corazones de sus psiques, y sus mentes, conduciéndoles a la verdad.
5 Y la luz ilumina en la oscuridad y las tinieblas no la vencieron ni la dominaron, tampoco la sofocaron.

5. Y la luz con su resplandor luce entre los hombres oscurecidos, entenebrecidos por sus egoísmos, pecados, faltas, autoengaños, vicios…, es decir, los pazos; pero los seres humanos con el corazón retenido y la mente embotada, oscurecida no la percibieron y no la introdujeron en sus corazones, tampoco pudieron neutralizarla y aniquilarla, ni vencerla y sofocarla.
6 En aquellos días apareció un hombre convertido y enviado por Dios, quien se llamaba Juan, (quien era el Precursor de la Luz).
7 Éste vino como testigo, para dar testimonio de la luz (increada), a fin de que todos creyeran por él.
7. Éste vino teniendo como misión dar testimonio sobre la Luz (increada), es decir, sobre Jesús Cristo, y con su kerigma preparar a los hombres para que todos crean en la Luz (increada).
8 Él no era la luz, sino el que había de dar testimonio sobre la Luz (increada).
9 El Logos era y es la Luz (increada) verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.
9. Como Hijo y Logos de Dios, segunda hipóstasis-persona de la Santa Trinidad era y es siempre el Cristo, la luz increada y verdadera, la única fuente increada de la luz que ilumina a cada hombre que viene a este mundo.
10 Existía, estaba y está en el mundo y el mundo fue hecho por Él, y el mundo no le aceptó, ni le reconoció (como Dios).
10. Existía y está siempre desde el principio en el mundo, gobernando todas sus creaturas visibles e invisibles de los que se compone el mundo terrenal y celeste que se hizo por él. Aún así, cuando la luz increada tomó cuerpo y se hizo hombre, el mundo de los hombres, corrompido, pervertido y apegado a las cosas terrenales, lleno de pazos, no le reconoce ni le acepta como su Creador y Dios.
11 Vino a los suyos o semejantes y los suyos o semejantes no le recibieron ni le aceptaron.
12 Pero los que le aceptaron y creyeron, como Sanador y Salvador, les dio potestad, valor y fortaleza para poder renacerse y estar convirtiéndose y haciéndose (continuamente) en hijos de Dios, a los que creen en su nombre.
13 Los cuales no son engendrados de sangre de mujer, ni de deseo, ni de voluntad de varón, sino de Dios renacen.
14 Y el Logos se hizo hombre de manera sobrenatural y plantó su tienda o acampó entre nosotros y nosotros hemos contemplado su δόξα (doxa gloria, luz increada) como unigénito de la misma naturaleza del Padre, pleno de Χάρις (Jaris, Gracia energía increada) y de Verdad.
14. Y el Logos en el tiempo se hizo hombre; y teniendo como tienda de cabaña y templo su naturaleza humana, permaneció con mucha intimidad entre nosotros como uno de nosotros. Y nuestros ojos se saciaron de su resplandeciente y divina doxa (gloria, luces de luz increada), que se manifestaba con sus milagros y su enseñanza, además de su vida santa e impecable en todo. Era la doxa, la que no tomó por la jaris (gracia, energía increada) y regalada como la reciben sus creaturas lógicas, sino que la tenía natural de-el Padre como Hijo unigénito que era, pleno de Jaris con la que hacía milagros y ahora nos renace y nos ilumina, y, pleno de verdad con la que nos enseña.
15 Juan daba testimonio de él y proclamaba: “Éste es Aquél de quién yo decía: el que viene de tras de mí, existía antes que yo, porque Él era primero.
15. Juan daba testimonio de él clamando públicamente: «Éste es el que yo decía: el que viene después de mí es incomparablemente superior a mí, y era visto y predicado por los patriarcas y profetas, porque como unigénito Hijo del Padre ya existía antes que yo.
16 Y de su plenitud todos nosotros hemos recibido, y añade Χάρις (Jaris) sobre Jaris.
16. Y de su inagotable e infinita riqueza espiritual y de sus energías increadas hemos recibido todos nosotros. Y recibimos jaris sobre jaris y después la jaris de la metania o absolución de los pecados, recibimos también la jaris de ser hijos adoptivos, la jaris de la vida feliz, bienaventurada y la eterna, y continuamente se añade en abundancia nueva jaris en la que antes hemos recibido.
17 Porque la ley fue dada por Moisés; la Χάρις (Jaris increada) y la Verdad nos vinieron por Jesús Cristo.
18 A Dios nadie lo ha visto jamás; el Hijo unigénito que es el Ων (on, existente, el ser, el que es, era y será), que está en el seno del Padre, él nos ha apocaliptado=revelado, explicado y dado a conocer a Dios.
18. A Dios nadie lo ha visto en su esencia; el Hijo unigénito que ha nacido de la esencia del Padre y está en el seno siempre inseparable del Padre, aquel nos ha apocaliptado=revelado, explicado y dado a conocer a Dios.
19 Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos de Jerusalén enviaron sacerdotes y levitas a preguntarle: ¿Tú, quién eres?
20 Él confesó, no negó y su testimonio fue: «Yo no soy el Cristo».
21 Y le preguntaron: ¿Entonces, qué? ¿Acaso tú eres Elías? Y contestó: No lo soy. ¿Eres el profeta (que predijo Moisés)? Respondió: No.
22 Finalmente le dijeron. ¿Pues quién eres, para que demos una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?
23 Dijo Juan: Yo soy la voz que clama en el desierto, según la profecía de Isaías: enderezad y allanad el camino por el que pasará el Señor, (es decir, preparad vuestras psiques para recibir al Señor).
24 Y entre los enviados en este momento tomaron la palabra los fariseos;
25 Y preguntaron a Juan: ¿Por qué, pues, bautizas, si tú no eres el Cristo, ni el Elías ni el profeta?
26 Juan les respondió: Yo bautizo con agua, pero en medio de vosotros está uno que no conocéis (y aparecerá dentro de poco)
27 Él viene tras de mí, existía y es antes de que yo, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias.
27. Él viene tras de mí, existía y es antes de mí, como Logos secular de Dios, a quién yo no soy digno de desatar ni la correa de sus sandalias y se manifestará públicamente después de mí.
28 Estas cosas pasaron en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan continuaba bautizando.
29 Al día siguiente, Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: “He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un hombre el cual existe y es superior a mí, porque existía antes que yo.
31 Yo no le conocía antes y para que sea revelado a Israel yo he venido y bautizo con agua.
32 También Juan dio testimonio, diciendo: «He contemplado el Espíritu descender del cielo en forma de paloma y posarse sobre él fijamente».
33 Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: aquel sobre quien veas descender y posarse el Espíritu Santo y se queda sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.
33. Igual que vosotros, yo no conocía que es el Mesías; pero el Dios que me envió a bautizar con agua, me dijo: Sobre quien veas bajar el Espíritu Santo y se queda sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo, y el que dona y proporciona las energías increadas y los carismas del Espíritu Santo a los que reciben su bautismo.
34 Yo lo he visto y doy testimonio de que éste es el hijo y logos de Dios que se hizo hombre, (tal y como me dijo el Dios).
35 Al día siguiente, Juan, estaba todavía allí con dos de sus discípulos,
36 y vio a Jesús que andaba por allí y dijo: He aquí el Cordero de Dios.
37 Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús.
38 Y volviéndose Jesús y viendo que le seguían, les dice:
39 ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí, (que significa Maestro) ¿dónde vives?
40 Él les dijo: «Venid y lo veréis.» Fueron y vieron donde vivía y se quedaron con él aquel día. Era como las cuatro de la tarde.
41 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los que había escuchado de Juan lo que había dicho sobre Jesús y se habían ido con Él.
42 Andrés, encontró a su hermano Simón y le dice: “Hemos encontrado al Mesías, que en helénico significa Cristo, (Logos de Dios iniciado, ungido en hombre que no es lo mismo que el logos hombre iniciado en Dios),
43 y le condujo ante Jesús. Jesús mirándolo amorosamente, le dice: «Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado Cefás, que significa Pedro» (que cuando te conviertas con fe firme como la piedra te llamarás Pedro.)
44 Al día siguiente, Jesús decidió salir de Judea e ir a Galilea; encontró a Felipe, y le dice: «Sígueme.» (Felipe también era discípulo de san Juan de quien había escuchado hablar mucho sobre el Mesías.)
45 Felipe era de Betsaida, de la ciudad de Andrés y Pedro,
46 Felipe encontró a Natanael y le dice: Hemos encontrado a aquel sobre quien Moisés escribió en la ley y los profetas. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.
47 Natanael respondió ¿De Nazaret puede salir algo bueno? Felipe le contestó: “Ven y lo verás”.
48 Jesús, vio a Natanael que se le acercaba y dijo de él: «he aquí un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
49 Natanael le dijo: ¿de qué me conoces? Jesús le contestó: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, yo te vi.
50 Respondió Natanael y le dice: “Rabí, tú eres el hijo de Dios, tú eres el rey de Israel”.
51 Jesús le contestó y le dijo: «¿Porque te he dicho que te he visto debajo de la higuera crees? Cosas mayores verás.»
52 Y añadió: «Amín, amín, en verdad de verdad os digo que veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»
52. Y añadió: «Amín, amín, en verdad de verdad os digo, a partir de ahora que por mi bautismo se ha abierto el cielo, veréis el cielo abierto para vosotros también y los ángeles subiendo y bajando sobre el Hijo de Dios, quien se ha hecho hombre perfecto; y como hijo del hombre será y es el único representante o vicario del género humano; y que volverá a venir como juez glorioso sentado sobre las nubes; y los ángeles estarán subiendo y bajando para servir a Él y Su Iglesia.

Reflexiones y referencias, capítulo 1
Archimandrita Timoteo Kilifis
1 “Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en el principio”, San Juan el Crisóstomo en su logos b,20 sobre el Evangelio de san Juan, dice:”Ἐν ἀρχῇ ἦν (en arjí in) en el principio era y es, el término expresa y define una expresión de que siempre existe de manera infinita”.
Ἐν ἀρχῇ ἦν ὁ Λόγος... (en arjí in o logos)Ἐν ἀρχῇ (en arjí), en el principio: significa que antes de los siglos, desde siempre dentro en el principio infinito, no es casualidad que el escritor sagrado lo ponga en la declinación dativa. Juan empieza su evangelio con la deidad de Cristo, es decir, desde que los demás evangelistas terminan. Escoge la palabra “Logos” para combinar los conceptos e imágenes que se habían formado en el pensamiento judaico con términos filosóficos de su época que entonces predominaban y provenían de la filosofía Helénica. Es decir, aquí “Logos” significa la sabiduría de Dios del Antiguo Testamento y el nus divino que domina todo, el logos de la filosofía Helénica que la representaba Filón de Alejandría. Filón era filósofo de origen judío, influido por Platón, enseñó principalmente el 40-50 d C.
El logos es a la vez liturgia, función que percibe los conceptos, pensamientos (los logos) para transmitirlos a los demás. Por eso en la lengua helénica logos significa el pensamiento (concepto o idea) y la palabra que lo expresa.
(Del logos provienen los términos: λογική (lógica) y λογισμοί (los loyismí, pensamientos simples o compuestos con la fantasía). Del verbo λέγω (lego): “digo”, “hablo”, “expreso” y también λέξιs (lexis) “palabra”, que poco tendría que ver con el “logos” que tan mal se ha traducido en Occidente (con mucho dolor, digo que es una lástima que se traduzca a veces: ”todo se hizo por Ella”, o sea, para el Logos de Dios, Cristo, se emplea el término “Palabra”, Ella en vez de Él, (Jn1,3)). Tampoco puede ser traducido por “Verbo” puesto que el Helénico verbo es ρῆμα (rima), que según el contexto significa también lo dicho. Ver sobre el término Logos en “12 Lexis apocalípticas”)
1,2 y Dios es logos: es co-creador, co-causante de cada creación, nada se ha creado sin él, por consiguiente, era Dios. Es decir, dicen los investigadores estudiosos que Juan enseguida define a Jesús Cristo las cualidades o atributos de Dios: eterno, persona particular (la segunda), pero la misma naturaleza con el padre y la misma fuerza, energía y creatividad.
4 En él existía y es la vida: Era y es la fuente de la vida y de la luz increada. Aquí el Logos es con relación a los hombres. Tiene vida y la transmite, ilumina con la gnosis creada e increada las psiques y provee para ellas. Aquí pues tenemos el concepto de la vida física y la espiritual y sobre todo de todos los hombres, no dice sólo de los judíos.
11 “Vino a los suyos...”, suyos aquí se refiere a los judíos como pueblo escogido y también a todos los hombres, como creados por Él a Su imagen y semejanza.
12,13 no de sangres: los judíos creían que como son descendientes de Abraham, sólo ellos son hijos de Dios. Aquí dice aquellos que han sido bendecidos por el Espíritu Santo, porque han creído en él y lo aceptaron, ellos se convierten y son sus hijos. El resto son creaturas hasta que se iluminen...
14 σάρξ εγένετο, sarx (cuerpo y carne o naturaleza humana) se hizo: aquí está el misterio de la humanización de Dios Logos, donde se une la sarx humana y la deidad. Es decir, la naturaleza humana con la divina. Justino filósofo y mártir, dice: “Se hizo esta Unión porque el intercesor entre los hombres y el Dios, el Cristo, debería con su intimidad que tendría hacia los dos, con el hombre y con el Dios, traer la amistad y la concordia entre ellos. Es decir, traer a Dios cerca al hombre, además que los hombres puedan conocer a Dios.” Este misterio ha hecho que muchos nieguen la deidad de Cristo porque no lo entienden. Por eso Orígenes dice que creemos a Dios, no porque conceptuamos su naturaleza sino a) porque tenemos testimonios clarísimos y convincentes y b) porque las consecuencias de nuestra fe en él, éticamente son absolutamente buenas y acordes con la finalidad de la vida humana: la felicidad, el perfeccionamiento y la gloria como anhelan las profundidades de la psique humana.
14 y acampó entre nosotros: esta palabra «acampar en tienda de cabaña” tiene relación con la tienda de sacrificio de los judíos, donde se les reveló Dios y los liberó de los Egipcios. Así también, Juan quiere decir, que acampó Jesús entre nosotros, para salvarnos de la esclavitud del pecado.
17 la ley por Moisés y la Χάρις (Jaris, Gracia, energía increada) y la Verdad por Jesús Cristo. Porque la ley, que la transgredían los hombres y causa de esto eran incapaces e indignos de recibir la jaris de ser en adopción hijos de Dios, fue dada por el hombre y sirviente Moisés; en cambio, la jaris (gracia energía increada) sustituyó las sombras y los símbolos de la ley y es la perfecta apoacalipsis-revelación de la verdad; la jaris y la verdad vinieron por Jesús Cristo, liberan al hombre de dominio del pecado y le hacen renacer.
25 Pues ¿tú qué bautizas? El bautismo de los judíos era un mandamiento divino, como baño de catarsis, purificación, por eso los prosélitos nacionales los bautizaban. Pero Juan el Bautista bautizando también judíos les extrañaba. Pero él no acepta la inspección de ellos y les contesta con algo de forma didáctica como él quiere. Es decir, que yo soy la introducción de una Nueva economía y yo soy menor de otro, que a pesar de vuestra voluntad, traerá muchos cambios, por ejemplo, su bautizo será por la Jaris (gracia, energía increada) y el Espíritu Santo, en cambio el mío es un simple bautismo de metania (introspección, arrepentimiento y confesión). Un excelente esclarecimiento teológico sobre el bautismo.
46 Nazaret o Nazareno: Pequeña ciudad cerca del monte Thavor, 50 millas de Jerusalén, construida en una colina. Allí se ha criado Jesús después de su regreso de Egipto. No sólo era una ciudad insignificante y pequeña, sino también era el símbolo de la perversión y de la depravación. De manera que el adjetivo Nazareno era humillante, como el de Galileo. Por lo tanto, por dondequiera que se detenga Cristo y cualquier cosa que utiliza, todo «se santifica», se metamorfosea y de insignificantes se convierten en famosas. La cristificación es la metamorfosis del mundo.
48 Israelita: Quiere decir un verdadero descendiente de Jacob. Porque Jacob, primero se ha llamado Israel, cuando luchó con Dios. Significa que “eres fuerte frente a Dios.”
52 Por eso más abajo dice la imagen tomada de la escalera que vio Jacob a los Ángeles estar subiendo y bajando.
Traducido por: χΧ jJ www.logosortodoxo.com (en español)

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