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Τρίτη 23 Δεκεμβρίου 2014

El Evangelio de San Juan Capítulo 20

ΚΑΤΑ ΙΩΑΝΝΗΝ ΕΥΑΓΓΕΛΙΟΝ
El Evangelio de San Juan
Capítulo 20
(En letra normal traducción más literal del texto original en griego clásico y en letra cursiva en griego moderno ampliando un poco el sentido de cada frase, por memorable Panagiotis Trémpelas, teólogo y catedrático, cualquier error por favor avisarnos).

1-2 La resurrección. 3-10 María, Pedro y Juan al sepulcro. 11-18 La aparición del señor a María. 19-25 La aparición a los discípulos. 26-29 La aparición después de ocho días. 29-31 Primer epílogo.
1 El primer día de la semana, (es decir, el domingo), María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio la piedra quitada del sepulcro.
2 Entonces corrió y fue a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús amaba especialmente, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde le han puesto.

3 Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro.
4 Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro.
5 Se asomó y vio los lienzos puestos en el suelo, pero por respeto no entró al sepulcro.
6 Luego llegó Simón Pedro después de él y entró en el sepulcro y ve los lienzos allí puestos y no faltaban, como sería lo normal si se hubiera robado el cuerpo.
7 Y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no estaba en el suelo con los lienzos sino doblado cuidadosamente en lugar aparte.
8 Entonces, entró también el otro discípulo que había llegado primero, vio de cerca estas cosas paradójicas y creyó, que no se había robado el cuerpo, sino que Jesús se había resucitado.
9 Porque hasta entonces aún no habían entendido las profecías de la Santa Escritura, según la cual había profetizado que Cristo debía resucitar de entre los muertos.
10 Los discípulos se volvieron a los suyos a casa.
11 Pero María se quedó fuera cerca del sepulcro llorando, porque había creído que habían robado el cuerpo de Jesús Cristo.
12 Tal y como estaba llorando se asomó al sepulcro y de golpe ve dos ángeles con vestiduras blancas, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido puesto el cuerpo de Cristo.
13 Le dijeron: Mujer ¿por qué lloras? Ella les respondió: Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde le han puesto.
14 Al decir esto, se volvió para atrás y vio a Jesús que estaba allí de pie, pero no percibió que era Jesús.
15 Le dijo Jesús: «Mujer ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella creyendo que era el hortelano le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a recogerlo.
16 Jesús le dijo: ¡María! Ella inmediatamente reconoció la voz y girando hacia él, le dijo en hebreo: ¡Rabuní! Que quiere decir Didáscalos, Maestro.
17 Jesús le dijo: «No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; ve a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre natural y vuestro Padre por la jaris (gracia energía increada), a mi Dios y vuestro Dios.»
18 María la Magdalena fue a decir a los discípulos que había visto al Señor y anunciarles lo que él le había dicho, es decir, anunciarles su resurrección.
19 En la tarde de aquel mismo día, el primero de la semana, (es decir, el domingo,) estando cerradas las puertas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por temor de los judíos, de repente vino Jesús, y puesto en medio de ellos, les dijo: «La paz con vosotros.»
20 Y diciendo esto, les enseño las manos y el costado, para que vean las señales de las heridas y creer que él es el maestro de ellos. Entonces los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor resucitado.
21 Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Como el Padre me envió mí, así yo os envío a vosotros.
21. Jesús les dijo otra vez: «La paz esté con vosotros. Tal y como el Padre me ha enviado a mí para terminar la obra de la sanación y salvación de los hombres, así yo también os envío a vosotros para continuar transmitiendo mi obra.»
22 Diciendo esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid Espíritu Divino.»
22. Al decir esto, les sopló en sus rostros el vivificante aliento de la nueva vida celeste, y les dijo: «Recibid divino Espíritu; es decir, la energía increada Jaris–Gracia, tal y como al principio el Dios sopló al rostro de Adán.
23 A quienes perdonéis o remitiereis los pecados les son perdonados o remitidos; a quienes se los retengáis, les son retenidos.»
24 Pero Tomás, uno de los doce, a quien llamaban Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Hemos visto al Señor, pero aquel les dijo: si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y mi mano en su costado, no creeré.
26 Pasados ocho días, de nuevo estaban dentro en la casa los discípulos y Tomás con ellos. Mientras las puertas estaban cerradas, de repente se presentó Jesús en medio de ellos y dijo: «La paz esté con vosotros»
27 Luego dijo a Tomás: «Trae aquí tu dedo, y mira mis manos; acerca tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo, sino creyente.»
28 Entonces Tomás contestó, diciendo: ¡Señor mío y Dios mío!
29 Jesús le dijo: «Porque me has visto, has creído, a partir de ahora en los siglos de los siglos, bienaventurados y felices los que creen sin haberme visto. Y creerán así las futras generaciones de mi Iglesia
30 Aparte de este milagro de la resurrección y de los que había hecho anteriormente Jesús hizo muchos más milagros y señales en presencia de sus discípulos, los cuales demostraban su deidad y no están escritas en este libro sagrado.
31 Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.
31. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, Hijo y Logos de Dios; y creyendo en él con fe operativa e iluminada tengáis vida nueva, divina y eterna inalienable, la que se transmite en el nus (espíritu o energía del corazón de la psique) de los hombres por la oración implorando su nombre.
(Es decir, Jesús Cristo Hijo y Logos de Dios, eleisón me, compadécete de mí pecador, o ten misericordia, caridad o alíviame, sáname, ayúdame, consuélame).
Traducido por: χΧ jJ www.logosortodoxo.com (en español)

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