
(Homilia
del †Obispo de Florina Agustin Cantiotis
Ομιλία
του †Επισκόπου Φλωρίνης
Αυγουστίνου Καντιώτου)
«Y sentándose, enseñaba desde la barca a
la multitud (Lc 5,3).
Καὶ
καθίσας ἐδίδασκεν
ἐκ τοῦ
πλοίου τοὺς
ὄχλους» (Λουκ.
5,3)
Han
escuchado el Evangelio de hoy. ¿Qué dice?. Narra uno de los
milagros, los infinitos milagros que hizo, hace y hará el Señor
nuestro Jesús Cristo. En un lago los pescadores una vez sin Cristo y
la otra junto con Él, y, con su bendición las redes vacías se
llenaron de pescados.
Τὸ
ἀκούσατε τὸ
εὐαγγέλιο. Τί
λέει;
Διηγεῖται
ἕνα ἀπὸ
τὰ θαύματα,
τὰ ἄπειρα
θαύματα
ποὺ ἔκανε
κάνει καὶ
θὰ κάνῃ
ὁ Κύριος
ἡμῶν Ἰησοῦς
Χριστός.
Σὲ μιὰ
λίμνη οἱ
ψαρᾶδες
ψάρεψαν τὴ
μία φορὰ
χωρὶς τὸ
Χριστὸ καὶ
τὴν ἄλλη
μαζὶ μὲ
τὸ Χριστό,
καὶ μὲ
τὴν εὐλογία
του τὰ
ἀδειανὰ
δίχτυα
τους γέμισαν
ψάρια.
Pero
yo queridos míos,
hoy no quiero hablar sobre el milagro; quiero hablar de otra cosa
superior. El evangelio dice que primero se hizo esto y después el
milagro. Es decir, el Cristo antes de bendecir las redes de los
pescadores y capturar tantos pescados, hizo otra cosa; subió en la
barca y “sentándose, enseñaba desde la barca a la
multitud” (Lc 5,3).
