(Con
cursiva es del Helénico actual e incursiva del clásico. Para mí,
el traductor, en toda mi vida no he encontrado mejor definicón sobre
la felicidad que las bienaventuranzas del Señor.)
1
Viendo la multitud subió a la montaña, se sentó y se le acercaron
sus discípulos
2 y se
puso a enseñarles, diciendo:
3
Bienaventurados y felices serán los pobres del espíritu porque de
ellos es la realeza increada de los cielos; (bienaventurados
y felices serán aquellos que están pobres de males y pecados en el
espíritu de su corazón de la psique e humildemente sienten su
pobreza espiritual y su dependencia integra de Dios, porque de ellos
es y será la realeza increada de los cielos.)
4
Bienaventurados y felices los que están en luto, afligidos por sus
pecados y del mal que domina el mundo, porque ellos serán consolados
por Dios.
