LA VIRTUD DE LA VIRTUDES: “LA HUMILDAD”
POR LOS SABIOS Y SANTOS PADRES HELENO-ORTODOXOS
Cristo Dios dijo: “aprended de mí que soy humilde y apacible de corazón”.
El
egoísmo es una enfermedad de la personalidad, enfermedad del egó o yo.
Porque si yo no tengo autoconciencia, conciencia de mí mismo, es decir,
no tengo el yo o ego, entonces entendéis que la cosa es muy difícil y
seria. Es decir, no tengo personalidad, estoy loco. Por lo tanto el
egó-yo es lo que define la personalidad y el -ismo- es la enfermedad
psíquica y espiritual. Y esta enfermedad cómo se define, es muy difícil.
Es decir, cómo encontrarás el egoísmo, qué es aquello que hace el
egoísmo, qué elementos, no sé, qué puedo decir, me quedo perplejo. Ni el
mismo hombre puede entrar en esta pesadísima enfermedad que es la
primera, quizás la única consecuencia de la caída del hombre, del pecado
original. Por eso uno primero tiene que empezar obteniendo un
autoconocimiento, preguntarse quién soy. Y el mejor medicamento, fármaco
que destruye esta enfermedad es la HUMILDAD.
El modelo de humildad es el Cristo.
